Tras el terremoto de gran intensidad originado en las costas de Rusia, los sistemas de alerta temprana de la UNESCO desencadenaron una alerta de tsunami en tan solo diez minutos
Gracias a este sistema de vigilancia global que la UNESCO ha venido desplegando durante más de 20 años, así como a los esfuerzos para concienciar a las poblaciones costeras y liderar la investigación en ciencia oceánica, millones de personas fueron advertidas del peligro
En la noche del 29 al 30 de julio, un terremoto submarino de magnitud 8,8 sacudió la costa de la península de Kamchatka en Rusia. Este seísmo, excepcionalmente potente, ha sido el más fuerte registrado desde el terremoto de Tōhoku en Japón en 2011 y uno de los diez más fuertes desde 1900.
Apenas diez minutos después del terremoto, el sistema de alerta de tsunamis del Pacífico, coordinado por la UNESCO, emitió una advertencia inicial para las zonas de mayor riesgo, en particular las costas rusa y japonesa.
Esta advertencia fue retransmitida por los centros nacionales y permitió la activación inmediata de planes de evacuación en varios países.
Veinte minutos después del terremoto, este sistema proporcionó pronósticos detallados de las alturas de inundación previstas y la alerta se extendió a otros países ribereños del Océano Pacífico. Muchos de estos países, como China, Indonesia, México, Filipinas, Perú, Estados Unidos y Nueva Zelanda, emitieron a su vez alertas nacionales o llevaron a cabo evacuaciones preventivas.
Audrey Azoulay,Directora General de la UNESCO, comentó: “Esta alerta oportuna demuestra una vez más el papel crucial de la cooperación científica internacional frente a los peligros naturales. La UNESCO coordina el sistema mundial de alerta de tsunamis, pone la ciencia oceánica al servicio de la protección de millones de vidas y ayuda a las comunidades a prepararse para este riesgo”.
Como respuesta a los posibles daños causados por el tsunami, la Directora General ha prometido el apoyo de la UNESCO a las comunidades costeras, en particular para la preservación y restauración de su patrimonio natural y cultural.
Un sistema ágil que salva vidas
Creado después del tsunami del Océano Índico de 2004, que se cobró más de 220 000 vidas, el sistema mundial de alerta de tsunamis coordinado por la UNESCO reposa en una densa red de sensores, medidores de mareas y centros regionales de alerta.
Este sistema se basa en una cadena de alerta que combina la experiencia científica, la coordinación internacional y la capacidad de respuesta rápida de las autoridades locales. Permite un flujo fluido y eficiente de información desde los centros de análisis hasta los gobiernos y luego desde las autoridades hasta las poblaciones expuestas.
Además, cubre actualmente las cuencas del Pacífico, Índico, Caribe, Atlántico nororiental y el Mediterráneo.
Alertar, pero también prevenir y comprender
Por otra parte, además de alertar a las comunidades en caso de tsunamis, la UNESCO trabaja para aumentar la resiliencia de las poblaciones costeras a través de varias iniciativas clave.
El programa de reconocimiento Tsunami Ready de la UNESCO, implementado en 43 países, capacita a las comunidades costeras para la prevención del riesgo de tsunami mediante planes de evacuación, campañas de información y sistemas locales de alerta.
Periódicamente se organizan simulacros de evacuación a escala real para probar la eficacia de los sistemas de alerta y sensibilizar a la población.
La Organización también apoya activamente la investigación científica en este ámbito para comprender mejor cómo ocurren, desplazan e impactan los tsunamis en las zonas costeras.
La modelización de riesgos, la observación del océano y la cartografía de los fondos marinos permiten así una mejor gestión de estos desastres oceánicos.






