Gracias al proyecto PUERTEM, puesto en marcha por la UNESCO con el apoyo de la India, más de 3.000 hogares que antes vivían sin electricidad redescubren la dignidad, la seguridad y las oportunidades que ofrece una vida iluminada
En la región Norte de Camerún, donde la oscuridad solía marcar el ritmo de las noches, la luz solar aporta hoy seguridad, educación y esperanza.
Camerún cuenta con un gran potencial en energías renovables, especialmente solar y de biomasa. Sin embargo, el acceso a la energía sigue siendo limitado, sobre todo en las zonas rurales del Norte, donde la tasa de electrificación es inferior al 22 % y más del 95 % de los hogares todavía utilizan leña para cocinar.
En Poli, una pequeña localidad enclavada en las vastas sabanas del norte de Camerún, la vida solía detenerse en cuanto caía el sol. Sin electricidad, los hogares quedaban sumidos en la oscuridad, entre la incertidumbre, la inseguridad y las limitaciones del día a día.
Para Fadimatou, madre de familia de 55 años, aquellas noches sin luz eran sinónimo de preocupación constante. «Antes, a los niños les costaba estudiar», cuenta. «No podíamos ver lo que pasaba afuera. Y cuando venían los bandidos por la noche, no teníamos luz — solo miedo, sin ninguna sensación de seguridad.»
Gracias al proyecto PUERTEM, implementado por la UNESCO con el apoyo del Fondo de Asociación India-ONU, Fadimatou y otros 3.000 hogares recibieron kits solares con el objetivo de reducir la dependencia de la leña, mejorar las condiciones de vida y frenar la degradación de los ecosistemas.
Fadimatou, madre de familia, comenta: “El panel solar que recibí lo cambió todo. Ahora, la casa está iluminada por la noche. Los niños pueden repasar sus lecciones y leer el Corán sin dificultad. Y cuando se oyen ruidos fuera, ya no sentimos miedo. Podemos ver con claridad, y con la luz llega la seguridad”.
“Nuestras noches ya no son oscuras. Vemos. Leemos. Estamos seguros y lo más importante, sentimos que somos importantes”.
En casa de Fadimatou, el futuro ahora parece más prometedor. El panel solar no solo ilumina la casa: ha traído esperanza a su hogar.
En Poli, el proyecto PUERTEM ha provocado una transformación humana y social, restaurando dignidad, protegiendo los ecosistemas y brindando a las comunidades las herramientas para desarrollarse respetando la naturaleza. Las mujeres, Las mujeres, antes obligadas a recorrer largas distancias para conseguir leña, ahora pueden dedicar ese tiempo a otras actividades productivas o educativas.
En 2025, mientras el proyecto PUERTEM entra en su segunda fase, la oficina regional de la UNESCO en Yaundé ha fortalecido su colaboración con la India al recibir al Alto Comisionado de la India en Camerún, quien elogió el potencial transformador de la iniciativa.
Shri Vijay Khanduja,Alto Comisionado de la India en Camerún, dice:” Veo aquí el comienzo de una revolución en el desarrollo. Este proyecto abre muchas posibilidades en la agricultura, las infraestructuras y la transformación de alimentos. Está abriendo a estas comunidades al mundo”.
En casa de Fadimatou, el futuro ahora parece más prometedor. El panel solar no solo ilumina la casa: ha traído esperanza a su hogar.
Desde su lanzamiento en 2020, el proyecto PUERTEM ha sido un verdadero éxito, alcanzando un índice de ejecución del 207,85%, con más de 12.000 beneficiarios, frente a los 6.000 inicialmente previstos.
PUERTEM se extiende hasta el Extremo Norte de Camerún, donde el municipio de Zina, con una población de casi 40.000 habitantes, también se ha iluminado una vez caída la noche.






