Mondiacult se celebrará del 29 de septiembre al 1 de octubre y la Generalitat de Catalunya es institución coorganizadora de algunos de los eventos que forman parte del programa
Generalitat para abordar la agenda internacional que acoge la ciudad de Barcelona en el marco de la celebración de Mondiacult 2025, la Conferencia Mundial sobre Políticas Culturales y Desarrollo Sostenible de la UNESCO, organizada por este organismo de la ONU en coordinación con el Ministerio de Cultura de España, y a la que asistirán más de 150 ministros y ministras de cultura de todo el mundo.
Entre las actividades organizadas, está la recepción oficial a los ministros y ministras asistentes a la Conferencia, que se realizará en el Hospital de Sant Pau, el día previo a la inauguración oficial.
A petición del Ministerio de Cultura, esta será la primera edición de Mondiacult en la que también participen las comunidades autónomas. Y, como parte de su compromiso con la diversidad lingüística del Estado, en las principales sesiones de la cumbre el catalán estará presente junto a las seis lenguas oficiales de la UNESCO.
También en el marco de Mondiacult, y con el objetivo de reforzar la participación ciudadana en la definición de las políticas culturales globales, el Ministerio de Cultura junto con la Generalitat de Catalunya, la Diputación de Barcelona y el Ayuntamiento de Barcelona organizan Ágora Cívica, un foro abierto a la ciudadanía que tendrá lugar en diferentes espacios de la ciudad del 26 de septiembre al 1 de octubre.
Durante la reunión, Urtasun e Illa han abordado también las principales inversiones que el Ministerio de Cultura está realizando actualmente en Cataluña. Entre ellas, se ha tratado el acuerdo al que ha llegado el Ministerio de Cultura con el Ajuntamiento de Gerona para renovar la ubicación del Archivo Histórico Provincial de Gerona, que se trasladará a una parcela cedida por la entidad local.
También se abordaron las diversas inversiones del Ministerio de Cultura en Tarragona, anunciadas recientemente, entre las que se encuentran la construcción de la nueva sede de la Biblioteca Pública del Estado en Tarragona en el antiguo complejo de Tabacalera, así como una inversión sostenida en los próximos años destinada a la conservación y promoción del patrimonio romano de esta ciudad.
Por su parte, Urtasun ha confirmado que las obras de la futura Biblioteca Pública del Estado en Barcelona, que se situará en la avenida Marquès de l’Argentera, comenzarán en las próximas semanas, y cuya construcción irá cargo de los presupuestos del Ministerio de Cultura.
A estas inversiones se suma la inversión de la capitalidad cultural de Barcelona, aprobada el pasado año y que supone una partida de ayudas a 46 actuaciones de entidades culturales barcelonesas, destinadas a dar apoyo tanto a grandes equipamientos culturales, como a instituciones de diversa entidad. Adicionalmente, Urtasun ha incidido en el compromiso del Ministerio de Cultura con los proyectos de otras instituciones de la ciudad, como es el caso de la ampliación del Museu Nacional d’Art de Catalunya.
Hospital de Sant Pau y Palau de la Música Catalana, Barcelona
Estas son dos de las mejores contribuciones a la arquitectura barcelonesa del arquitecto modernista catalán Lluís Domènech i Montaner. El Palau de la Música Catalana es una exuberante estructura de acero, llena de luz y espacio, decorada por muchos de los diseñadores más destacados de la época. El Hospital de Sant Pau es igualmente audaz en su diseño y decoración, a la vez que se adapta perfectamente a las necesidades de los enfermos.
Valor Universal Excepcional
El Palau de la Música Catalana y el Hospital de Sant Pau son dos de las mejores contribuciones a la arquitectura barcelonesa del arquitecto modernista catalán Lluís Domènech i Montaner. El Palau de la Música Catalana es una exuberante estructura de acero, llena de luz y espacio, decorada por los artistas más destacados de la época. Posee singularidad, autenticidad y belleza, y constituye un ejemplo modernista sin igual de sala de conciertos pública, cuyo valor simbólico, artístico e histórico es universal. El Hospital de Sant Pau también es audaz en cuanto a diseño y decoración, a la vez que se adapta perfectamente a las necesidades de los pacientes. De excepcional interés, es el ejemplo más destacado de su género por su belleza, tamaño y diseño único.
El Palau de la Música Catalana fue excepcional desde su concepción, gracias a dos factores innovadores fundamentales: una concepción espacial especial y un uso inteligente de las nuevas tecnologías desarrolladas durante la revolución industrial. La estructura reticular de acero, que posibilitó amplios espacios diáfanos sin fachadas estructurales, sustituidas por una piel de vidrio, fue un concepto arquitectónico innovador de gran importancia. Todo el edificio se diseñó como un espacio interactivo, minimizando la distinción entre exterior e interior mediante el máximo aprovechamiento de la luz natural, factor clave para el disfrute del espacio interior. Todo esto se conjuga mediante el uso de las artes tradicionales, con un uso único de motivos decorativos, de gran autenticidad y belleza, en un ejemplo sin precedentes en el estilo modernista (un movimiento paralelo al Art Nouveau) de una sala de conciertos con valores simbólicos, artísticos e históricos universales.
El complejo de edificios que compone el Hospital de Sant Pau sucedió al Hospital de la Santa Creu, construido a principios del siglo XV. El Hospital de Sant Pau es de gran importancia por ser el mayor complejo hospitalario de estilo modernista. Aquí, Domènech i Montaner encontró soluciones originales y audaces a los problemas que planteaban las necesidades del hospital contemporáneo (ventilación, higiene, especialidades, medicina interdisciplinaria, etc.). El Hospital de Sant Pau se mantiene fiel al diseño original. Es de excepcional interés por su belleza, escala y singular diseño arquitectónico.
Se trata de dos de los primeros y mejores ejemplos de arquitectura modernista, de excepcional importancia, tanto como manifestaciones del genio creativo humano como obras de arte, porque ofrecieron nuevas soluciones arquitectónicas, tipológicas y artísticas a las instalaciones para la música y la medicina.
Criterio (i): El Palau de la Música Catalana y el Hospital de Sant Pau de Barcelona son obras maestras del imaginativo y exuberante estilo modernista que floreció a principios del siglo XX en Barcelona. Son obra de Lluís Domènech i Montaner, uno de los líderes reconocidos de este influyente movimiento arquitectónico.
Criterio (ii): El Palau de la Música Catalana y el Hospital de Sant Pau de Barcelona son ejemplos destacados del estilo modernista catalán, movimiento que jugó un papel importante en la evolución de la arquitectura del siglo XX.
Criterio (iv): El Palau de la Música Catalana y el Hospital de Sant Pau son dos de los mejores (y más tempranos) ejemplos del estilo modernista en arquitectura y de excepcional importancia, ambos como manifestaciones del genio creativo humano y como obras de arte.
Integridad
El bien comprende la totalidad de sus componentes. Los límites de ambos monumentos incluyen todos los atributos que expresan su Valor Universal Excepcional.
En 1988 se llevó a cabo un importante programa de restauración integral (estructural, interior y fachadas), así como una modernización de los requisitos funcionales (acústica, aislamiento térmico, etc.) en el Palau de la Música Catalana. El Hospital de Sant Pau ha estado en constante mantenimiento desde su construcción. El pabellón de Nuestra Señora de la Merced se restauró entre 1979 y 1980 y la Torre del Reloj entre 1985 y 1989. Debido a la dificultad de adaptar este edificio histórico a las necesidades médicas modernas, los servicios hospitalarios se trasladaron a nuevos edificios al norte del recinto, lo que posibilitó la restauración integral de los edificios originales.
Debido a estas obras para mantener la integridad de las estructuras, los factores adversos que las afectan son prácticamente insignificantes y de origen externo (contaminación atmosférica, polvo y agua [lluvia/nivel freático]). Se están adoptando medidas adecuadas para suprimirlos, como la limitación de la circulación vehicular.
Autenticidad
Ambos monumentos poseen un alto grado de autenticidad. Se ha tenido especial cuidado en sustituir elementos dañados, como los azulejos exteriores, por copias exactas de los originales. En el Palau de la Música Catalana, se han empleado ingeniosos métodos para instalar equipos técnicos modernos, como aire acondicionado, insonorización, etc., y para reforzar los elementos estructurales, así como en la cuidadosa restauración de las fachadas.
Conserva su uso original como sala de conciertos. El Hospital de Sant Pau se sometió a una restauración integral mediante un plan por fases entre 2009 y 2016. El objetivo era que los pabellones restaurados se destinaran a fines como la investigación y la salud, o a oficinas para diversas organizaciones internacionales.
Requisitos de protección y gestión
El Palau de la Música Catalana fue declarado monumento nacional en 1971 y el Hospital de Sant Pau en 1978. El bien goza de plena protección legal mediante la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español, la Ley 9/1993, de 30 de septiembre, del Patrimonio Cultural Catalán, y el Decreto 276/2005, sobre Comisiones Territoriales del Patrimonio Cultural. A nivel municipal, el Plan General Metropolitano y el Plan Especial de Protección del Patrimonio Arquitectónico de la ciudad de Barcelona protegen el bien. Otras leyes, como la Ley 13/2002, de Turismo de Cataluña, contribuyen a su protección.
La gestión y administración empresarial la lleva a cabo la Comisión Territorial del Patrimonio Cultural de la Ciudad de Barcelona. En ambos casos, participan autoridades estatales, autonómicas y locales.
El Palau de la Música se utiliza como sala de conciertos y también para visitas públicas. Es propiedad del Orfeó Català, una asociación coral privada, y su gestión está a cargo del Consorcio del Palau de la Música Catalana, cuyos miembros son designados por la administración municipal, el Ayuntamiento de Barcelona, la Generalitat de Cataluña y el Orfeó Català. Este organismo fue refundado como Fundació Orfeó Català – Palau de la Música Catalana. Cuenta con una sección específica encargada del patrimonio y de las obras de restauración realizadas en los últimos años. Dispone de un plan estratégico de gestión y un plan de mantenimiento, que se actualizan periódicamente. Existe un procedimiento para el uso de los espacios.
El Hospital de Sant Pau se utilizó como hospital hasta 2009. Sus usos actuales son socioculturales, internacionales y de visitas públicas. La Fundación Hospital de la Santa Creu i Sant Pau es la entidad privada responsable de su gestión. El Patronato es el órgano de gobierno general. Sus miembros provienen a partes iguales del Ayuntamiento de Barcelona, el Cabildo Catedralicio y la Generalitat de Cataluña. La gestión del recinto se realiza mediante un acuerdo contractual entre el Estado Parte y un tercero, y se rige por las medidas de protección tradicionales o el derecho consuetudinario. El plan urbanístico especial especifica los usos de los edificios y la normativa arquitectónica dentro del recinto. Existe un reglamento interno.





