En las últimas décadas, los festivales de música y danza han trascendido los grandes centros urbanos para encontrar un hogar en el corazón del mundo rural, y ofrecen un soplo de vida para los pueblos, además, la cultura es un motor de revitalización
Por Juan Ignacio Vecino, director/editor de la revista digital www.patrimonioactual.com. Miembro del Consejo Internacional de la Danza de la UNESCO (CID-UNESCO).
El medio rural ha sido el protagonista un año más con el Festival Iberoamericano Ribadedeva En Danza celebrado de 18 al 31 de agosto en la Villa Indiana de Colombres en Asturias, España.
María Herrera, organizadora del Festival Iberoamericano Ribadedeva En Danza, clausuró una nueva edición del FIBRED, que durante varios días ha convertido a la Villa Indiana de Colombres y al municipio vecino de Unquera en un punto de encuentro internacional para la danza, la música y la creación escénica.
El festival ha reunido a jóvenes bailarines, músicos procedentes de diferentes provincias españolas y de Ucrania, que unidos a diferentes Maestros y profesores de la danza española y contemporánea, han compartido talleres, espectáculos y actividades abiertas al público, creando un espacio de convivencia y aprendizaje donde la cultura se ha mostrado como una herramienta de unión y de crecimiento colectivo.
Durante la clausura, la concejala de Cultura de Ribadedeva agradeció la implicación de artistas, familias, vecinos, voluntarios e instituciones que han hecho posible el evento, destacando que «FIBRED es mucho más que un festival: es un espacio de encuentro donde las artes escénicas se convierten en motor de convivencia, inspiración y esperanza para los jóvenes».
El público pudo disfrutar de una velada final en La Casona de Íñigo Noriega, donde se presentó el espectáculo «La Media Vuelta» un trabajo artístico desarrollado durante el Encuentro Con Los Maestros, que combinó danza, música en directo y puesta en escena contemporánea.
La organizadora adelantó que la próxima edición del FIBRED estará dedicada a México, en homenaje a su riqueza cultural y artística, y contará con nuevas propuestas que ampliarán los lazos entre Ribadedeva y el mundo iberoamericano.
Para ello reclama el apoyo del Ayuntamiento de Ribadedeva y todos sus representantes, ya que en otro caso la continuidad del Festival está en peligro un referente cultural en la comarca y en el panorama escénico.
El FIBRED reafirma el compromiso de Ribadedeva con la cultura como espacio de crecimiento, solidaridad y futuro para los jóvenes creadores.
Esta fusión de arte y naturaleza no es una simple tendencia; es una revalorización de lo local, una apuesta por la sostenibilidad y un nuevo modelo de ocio que ha transformado el concepto de festival como hace María Herrera con el Festival Iberoamericano Ribadedeva En Danza (FIBRED).
Esta fusión de arte y naturaleza no es una simple tendencia; es una revalorización de lo local, una apuesta por la sostenibilidad y un nuevo modelo de ocio que ha transformado el concepto de festival como hace María Herrera.
Las ventajas son las siguientes:
- Valorización del patrimonio cultural y natural: Estos festivales actúan como catalizadores para el turismo rural y la revitalización de zonas despobladas. Ponen en valor paisajes, tradiciones y la idiosincrasia de las comunidades locales. La música y la danza se convierten en puentes que conectan a los visitantes con la historia y la identidad del lugar.
- Sostenibilidad y respeto por el entorno: A diferencia de los macrofestivales urbanos, los eventos en el mundo rural a menudo se rigen por principios de sostenibilidad. La reducción de la huella de carbono, la gestión de residuos y el uso de recursos locales son prioridades. El entorno natural no es solo el telón de fondo, sino un protagonista que se debe preservar.
- Experiencia inmersiva y comunitaria: El ambiente es radicalmente distinto. El ritmo frenético de la ciudad da paso a un espacio de calma y conexión. Los asistentes conviven en campamentos, comparten comidas y participan en actividades que van más allá del escenario. Se fomenta una atmósfera de comunidad y de respeto mutuo, lejos del anonimato de las grandes masas.
- Diversidad artística y nuevos talentos: Muchos de estos festivales se especializan en géneros musicales y formas de danza menos comerciales. Esto les permite ser una plataforma para artistas emergentes y propuestas de vanguardia que no encontrarían espacio en los circuitos habituales. La programación suele ser más pedagógica y experimental.
Desafíos: Los retos del crecimiento
- Impacto en la comunidad local: Si bien la llegada de un festival puede ser un motor económico, también plantea desafíos para las comunidades rurales. El aumento repentino de visitantes puede saturar servicios básicos como el agua, la electricidad o las carreteras. Es crucial una buena planificación y un diálogo constante entre los organizadores y los habitantes del lugar para evitar fricciones como ocurre con el FIBRED.
- Presión sobre el medio ambiente: Aunque la sostenibilidad sea un objetivo, el alto flujo de personas puede generar una presión significativa sobre el entorno natural. El ruido, la basura y la erosión de los suelos son riesgos potenciales si no se gestionan de manera adecuada. Los festivales deben invertir en tecnologías limpias y en campañas de concienciación para minimizar su impacto y así se hace con este Festival.
- Accesibilidad y logística: Por otra parte, el transporte es a menudo un punto crítico. La falta de infraestructuras adecuadas, como buenas carreteras o transporte público eficiente, puede dificultar el acceso de los asistentes. Esto puede limitar la diversidad del público y generar problemas de movilidad en las zonas aledañas.
- El riesgo de la «gentrificación festivalera»: Con el tiempo, algunos de estos eventos pueden perder su esencia y convertirse en réplicas de los festivales urbanos. El éxito comercial puede llevar a la contratación de artistas más populares y a la mercantilización de la experiencia, diluyendo el carácter íntimo y local que los hizo atractivos en un principio. Pero el FIBRED trata de ser un Festival de enseñanza, donde Maestros y alumnos realizan una convivencia durante quince días que hace las delicias de los promotores, los alumnos, sus profesores y el público asistente.
Una apuesta por lo auténtico
Los festivales de música y danza en el mundo rural representan una evolución positiva en el panorama cultural. Son espacios que invitan a la reflexión, al disfrute consciente y a la conexión con la naturaleza y con las personas. Sin embargo, su éxito futuro depende de una gestión responsable y de un compromiso genuino con los principios de sostenibilidad y respeto por las comunidades locales, como mencionaba anteriormente. No solo ofrecen espectáculos de calidad, sino que transforman plazas, jardines y salones sociales en escenarios vibrantes donde se cruzan tradición y modernidad. Crean un Impacto positivo atrayendo visitantes, dinamizan la economía local y refuerzan el sentido de comunidad.
La diversidad artística, la variedad de músicas, danzas y estilos es notable. La accesibilidad a muchos eventos tiene precios populares o incluso gratuitos, lo que democratiza el acceso a la cultura y facilita poder disfrutar lo que se ofrece en las grandes ciudades. La música y la danza no son solo entretenimiento, sino herramientas de expresión, reivindicación y empoderamiento.
Los talleres, residencias creativas y participación local son clave para que el arte tenga raíces y se aborden temas como la despoblación, el medio ambiente y la igualdad de género desde el escenario.
Son, en esencia, una crítica viva y vibrante al modelo de ocio de consumo masivo: una invitación a bajar el ritmo, a reconectar con lo esencial y a celebrar el arte en su contexto más puro, el de la tierra que lo acoge. Si logran mantener este equilibrio en el Festival Iberoamericano Ribadedeva En Danza (FIBRED), seguirán siendo faros de cultura y de esperanza para un mundo rural que busca nuevos horizontes, pero, necesitan de la ayuda de las distintas administraciones, de las instituciones involucradas, y que el público en general sea receptivo y consciente de que el Festival Iberoamericano Ribadedeva En Danza (FIBRED) necesita de su ayuda y asistencia para que siga perdurando muchos años más.






