
El patrimonio cultural inmaterial, también llamado patrimonio vivo, se manifiesta de múltiples maneras en nuestra vida cotidiana. Nuestras danzas, relatos, interacciones con el universo, artesanía, deportes, gastronomía, artes, tradiciones y festividades…
Todo ello refleja el legado de las generaciones que nos precedieron y constituye la esencia de lo que somos hoy.
El patrimonio vivo es una poderosa expresión de nuestra diversidad cultural.
En un mundo cada vez más globalizado, donde las culturas y tradiciones corren el riesgo de homogeneizarse, celebrar y salvaguardar el patrimonio vivo es fundamental.
Nos recuerda la belleza de nuestras diferencias y la fortaleza de nuestra humanidad compartida.
Mediante la educación, la colaboración y la sensibilización, podemos asegurar que estas tradiciones se mantengan vivas y significativas para el futuro.
Al fomentar el entendimiento mutuo y la cooperación entre comunidades y sociedades, el patrimonio vivo tiene el poder de construir la paz y la tolerancia.
Para concienciar sobre su vital importancia para la humanidad y la necesidad de salvaguardarlo para las generaciones futuras, el Día Internacional del Patrimonio Cultural Inmaterial se celebra cada 17 de octubre en todo el mundo.
El Día Internacional del Patrimonio Cultural Inmaterial fue proclamado por la 42ª sesión de la Conferencia General en noviembre de 2023 ( Resolución 42/34 ).
Audrey Azoulay Director General de la UNESCO, dice: “El patrimonio vivo refleja la riqueza de nuestras culturas y la profunda conexión que compartimos con nuestros ancestros, a la vez que impulsa el futuro. Es un factor esencial para la educación de calidad, la cohesión social y el desarrollo económico”.
El Flamenco Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad declarado por la UNESCO
Fue el 16 de noviembre de 2010 en Naibori (Kenia), cuando el flamenco obtuvo un máximo reconocimiento internacional como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por parte de la UNESCO como manifestación cultural de carácter universal
El flamenco es una expresión artística resultante de la fusión de la música vocal, el arte de la danza y el acompañamiento musical, denominados respectivamente cante, baile y toque.
La cuna del flamenco es la región de Andalucía, situada al sur de España, aunque también tiene raíces en otras regiones como Murcia y Extremadura.
El cante flamenco lo interpretan, en solo y sentados generalmente, un hombre o una mujer. Expresa toda una gama de sentimientos y estados de ánimo –pena, alegría, tragedia, regocijo y temor– mediante palabras sinceras y expresivas, caracterizadas por su concisión y sencillez.
El baile flamenco, danza del apasionamiento y la seducción, expresa también toda una serie de emociones, que van desde la tristeza hasta la alegría. Su técnica es compleja y la interpretación es diferente, según quien lo interprete: si es un hombre lo bailará con gran fuerza, recurriendo sobre todo a los pies; y si es una mujer lo ejecutará con movimientos más sensuales.
El toque de la guitarra flamenca ha trascendido, desde hace mucho tiempo, su primitiva función de acompañamiento del cante. Éste se acompaña también con otros instrumentos como las castañuelas, y también con palmas y taconazos.
El flamenco se interpreta con motivo de la celebración de festividades religiosas, rituales, ceremonias sacramentales y fiestas privadas. Es un signo de identidad de numerosos grupos y comunidades, sobre todo de la comunidad étnica gitana que ha desempeñado un papel esencial en su evolución.
La transmisión del flamenco se efectúa en el seno de dinastías de artistas, familias, peñas de flamenco y agrupaciones sociales, que desempeñan un papel determinante en la preservación y difusión de este arte.
Acerca de la UNESCO
Con 194 Estados Miembros, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura contribuye a la paz y la seguridad liderando la cooperación multilateral en materia de educación, ciencia, cultura, comunicación e información. La UNESCO supervisa más de 2000 sitios del Patrimonio Mundial, Reservas de la Biosfera y Geoparques Mundiales; varios centenares de Ciudades Creativas, Educativas, Inclusivas y Sostenibles; y más de 13 000 escuelas asociadas, cátedras universitarias e instituciones de formación e investigación, con una red global de 200 Comisiones Nacionales. Con sede en París, la organización tiene oficinas en 54 países y emplea a más de 2.300 personas. Su Directora General es Audrey Azoulay.
«Puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz» – Constitución de la UNESCO, 1945.





