
Será gratuito y se podrá escuchar en el anfiteatro de este espacio expositivo de Alcalá de Henares. Esta apertura de puertas extraordinaria permitirá visitar la exposición permanente y las temporales hasta la medianoche
La Comunidad de Madrid recuperará los sonidos de la antigua Roma en un concierto que se celebrará el próximo sábado 13 de septiembre en el Museo Arqueológico y Paleontológico (MARPA) con motivo de la octava edición de La Noche del Patrimonio, que se conmemora de forma simultánea en las 15 ciudades Patrimonio de la Humanidad de España, entre ellas Alcalá de Henares.
Los sonidos de la villa es un recital que reproduce los acordes de los instrumentos musicales utilizados en aquel momento histórico, como el scabellum, y los címbalos. La música original, elaborada por el grupo Tintinabullum, permitirá evocar momentos de la vida diaria en la antigüedad clásica.
También de esta época será el vestuario de los músicos, basado en modelos de mosaicos y pinturas, y que se compondrá de túnica, bracae (especie de pantalón), carbatinae (tipo de calzado), coronas de hiedra y múltiples tintinnabula, que son conjuntos de campanillas que emiten un sonido característico.
El recital, con una duración de unos 40 minutos, se repetirá en tres horarios diferentes: a las 19:00, 20:30 y 22:00 horas en el anfiteatro del museo. Las entradas, gratuitas para las tres sesiones, podrán retirarse en la recepción de este espacio a partir de las 18:30 horas del mismo sábado 13 por orden de llegada hasta completar el aforo existente (60 asistentes por sesión). Cada persona podrá recoger un máximo de dos entradas.
Otro de los atractivos para el público será poder disfrutar de los espacios culturales en horario nocturno. Así, el MARPA abrirá sus puertas de forma extraordinaria hasta la medianoche para que los ciudadanos puedan visitar tanto su exposición permanente como las dos muestras temporales que se exhiben en estos momentos: ¡Hispano! Gladiadores en el Imperio romano y El arquitecto Rodolfo García-Pablos en el Palacio Arzobispal de Alcalá (1943-1948).
Universidad y Recinto Histórico de Alcalá de Henares declarada Patrimonio de la Humanidad el año 1998 bajo los Criterios II, IV y VI
Fundada por el cardenal Jiménez de Cisneros a principios del siglo XVI, Alcalá de Henares fue la primera ciudad universitaria planificada del mundo. Fue el modelo original de la Civitas Dei (Ciudad de Dios), la comunidad urbana ideal que los misioneros españoles trajeron a América. También sirvió de modelo para las universidades de Europa y otros lugares.
Valor Universal Excepcional
El Recinto Universitario e Histórico de Alcalá de Henares se encuentra en la Comunidad de Madrid, a 30 km de la capital. El recinto abarca una superficie de 79 ha e incluye un magnífico complejo de edificios históricos, como el excepcional Colegio Mayor de San Ildefonso o el Monasterio de San Bernardo.
El Recinto Universitario comienza en la Plaza Cervantes (antigua Plaza Mayor) y se extiende al este de la ciudad medieval. Se cerró mediante la demolición de parte de las antiguas murallas medievales y su prolongación en torno al nuevo desarrollo urbano. El trazado se basa en principios urbanísticos humanistas, con dos ejes principales y un espacio central (actual Plaza de San Diego) donde se ubican los principales edificios universitarios. El recinto medieval amurallado tiene como núcleo la Iglesia Magistral (Catedral), de la que se extiende la red de calles, fundiéndose con los antiguos barrios judío y árabe. Al noroeste se encuentra el recinto eclesiástico, rodeado por sus propias murallas; en su centro se encuentra el Palacio Arzobispal. Dentro del centro histórico existen varios edificios protegidos por la legislación española.
La ciudad tiene sus orígenes en la ciudad romana de Complutum. Se expandió durante la Edad Media y floreció en el siglo XVI gracias a la fundación de la Universidad. El concepto de esta ciudad, su planificación y sus disposiciones, pertenecen al proyecto diseñado por el fundador de la Universidad, el Cardenal Cisneros. Este había adquirido terrenos al este de la ciudad medieval con el objetivo de dotarla de las infraestructuras necesarias para llevar a cabo su proyecto universitario, que incluía colegios mayores, residencias universitarias, hospitales e imprentas, todo lo cual contribuyó al destacado logro intelectual de la Universidad de Alcalá durante siglos.
En contraste con la ciudad medieval, esta nueva ciudad se convirtió en un modelo excepcional que encarnaba el modelo agustiniano de la Ciudad de Dios, así como su planificación y los edificios con los que se dotó. El sueño de la Civitas Dei se hizo realidad, alcanzándose las más altas cotas de realización intelectual de la época en las ciencias, la lengua y la literatura, personificadas por su hijo más ilustre, Miguel de Cervantes a través de su obra universal ‘El Quijote’.
Alcalá de Henares fue diseñada con el estricto propósito de ser sede de una universidad. Fue la primera ciudad de este tipo en la historia y se convirtió en un modelo de ciudad universitaria para América y Europa. Alcalá exportó su prestigio y su forma de organización: un microcosmos donde convivían las órdenes religiosas, los ciudadanos, el mundo académico, la educación y el conocimiento. Es también un ejemplo único de la arquitectura de la Casa de Austria, característica del centro de España durante el Barroco.
Criterio (ii): Alcalá de Henares fue la primera ciudad diseñada y construida exclusivamente como sede de una universidad, y debía servir de modelo para otros centros de aprendizaje en Europa y las Américas.
Criterio (iv): El concepto de ciudad ideal, la Ciudad de Dios (Civitas Dei), encontró su primera expresión material en Alcalá de Henares, desde donde se difundió ampliamente por todo el mundo.
Criterio (vi): La contribución de Alcalá de Henares al desarrollo intelectual de la humanidad encuentra expresión en la materialización de la Civitas Dei, en los avances lingüísticos que allí tuvieron lugar, en particular en la definición del idioma español, y a través de la obra de su gran hijo, Miguel de Cervantes Saavedra y su obra maestra Don Quijote.
Integridad
La Universidad de Alcalá (UAH) y el Conjunto Histórico de Alcalá de Henares han mantenido los valores que hicieron de Alcalá una creación a imitar durante siglos.
El trazado y diseño urbano en cuadrícula de la universidad, la red de calles de la ciudad medieval, con la Calle Mayor como arteria principal, así como los arcos barrocos, se encuentran en un estado de conservación ejemplar. Más importante aún, la mayoría de los edificios construidos durante la creación de la universidad han mantenido o recuperado sus usos originales, ya sean académicos, religiosos, civiles o residenciales.
El inmueble refleja adecuadamente la importancia de la creación de la primera Ciudad Universitaria planificada de la historia y la representación de la Civitas Dei en el Barroco. Además, el recinto cuenta con un total de 785 edificios, de los cuales 465 están protegidos por el plan urbanístico, es decir, el 60 % de los edificios están catalogados y declarados de interés histórico.
Por ello, a pesar del cierre de la Universidad entre 1836 y 1976, de los daños sufridos durante la Guerra Civil y de la desprotección durante parte del siglo XX hasta su declaración por el Estado español como Bien de Interés Histórico en 1968, Alcalá ha conservado la integridad del recinto en su conjunto.
Autenticidad
A pesar de las muchas vicisitudes que ha sufrido en los últimos 160 años, la propiedad ha conservado un grado sustancial de autenticidad en su tejido urbano y en muchos de sus edificios históricos, incluidos edificios institucionales representativos, así como edificios residenciales protegidos, se ha conservado la autenticidad en lo que respecta a los materiales y la forma.
Cuando la Universidad cerró en 1836, la mayoría de sus edificios se destinaron a diversos fines, como cuarteles, prisiones y oficinas administrativas. Sin embargo, dado su uso y ocupación continuos a lo largo de los años, estos edificios se conservaron sin sufrir grandes modificaciones.
La protección legal del inmueble y la reapertura de la Universidad también desencadenaron un intenso proceso de recuperación que permitió recuperar su autenticidad funcional tras un siglo y medio. La mayoría de los edificios de importancia histórica se están utilizando de nuevo para albergar las instituciones académicas para las que fueron construidos originalmente.
Además, los conventos de la ciudad siguen utilizándose con fines religiosos, al igual que ciertas instituciones de beneficencia.





