Las 797 reservas de biosfera de la UNESCO constituyen «laboratorios vivos» en los que colaboran la conservación, la ciencia y las comunidades locales
Tras un encuentro clave sobre su gobernanza en Paraguay, 14 nuevas reservas se unieron a esta red.
La mayoría de las estrategias de conservación comienzan por trazar una línea alrededor de un bosque y dejar fuera a las personas.
Las reservas de biosfera de la UNESCO parten de la premisa opuesta: que las comunidades que viven dentro de los paisajes ecológicamente más vitales del planeta no son el problema, sino parte de la solución.
Presentes en 142 países, estas más de 700 reservas de biosfera superan los 7.5 millones de kilómetros cuadrados. Funcionan como lo que la UNESCO llama «laboratorios vivos», lugares donde la conservación de la biodiversidad, la investigación científica y las necesidades de las comunidades locales se gestionan en conjunto, en lugar de competir entre sí.
Antonio AbreuDirector de la División de Ciencias Ecológicas y de la Tierra y secretario del Programa MAB de la UNESCO, dijo: “Ante la aceleración de la crisis climática y de biodiversidad, el Programa MAB de la UNESCO cobra más relevancia que nunca al promover soluciones donde convergen la ciencia, las comunidades y el desarrollo sostenible. El regreso del Consejo a América Latina y el Caribe después de una década es también un reconocimiento al creciente liderazgo de la región en la búsqueda de soluciones globales frente a los desafíos ambientales”.
Ese esfuerzo es el que ha reunido esta semana en Paraguay a 250 científicos, representantes gubernamentales de 34 países, agencias de la ONU y ONG, con motivo de la 38.ª sesión del Consejo Internacional de Coordinación del Programa sobre el Hombre y la Biosfera, el primer gran encuentro de su órgano de gobierno, que se celebra bajo el nuevo plan estratégico 2026-2035 del programa.
El lugar elegido como anfitrión es, por sí mismo, una prueba viviente de que el modelo funciona. La Reserva de Biosfera de Itaipú, en Paraguay, abarca casi un millón de hectáreas en el este del país y alberga a 250 000 personas, incluyendo comunidades indígenas y pequeños agricultores cuyos conocimientos y medios de vida están integrados en la gestión del territorio. En el núcleo de este entorno se halla el Bosque Atlántico del Alto Paraná, uno de los ecosistemas con mayor biodiversidad y peligro del planeta, que protege a pumas, tapires, pecaríes y a cientos de especies vegetales que no existen en ningún otro rincón del mundo.
Rolando de Barros BarretoMinistro de Medio Ambiente de Paraguay, comentó: “Que Itaipú haya sido elegida como anfitriona no es coincidencia. Es un reflejo de la cooperación internacional, de las energías renovables y de la integración de la región, además del compromiso paraguayo con el desarrollo sostenible, la lucha contra el cambio climático y la protección de la biodiversidad”.
Pero Itaipú es más que una zona de conservación: es un ejemplo de restauración. Tras siglos de expansión agrícola que redujeron el Bosque Atlántico de Sudamérica a simples fragmentos, las áreas protegidas que gestiona ITAIPU Binacional, la empresa hidroeléctrica que administra la reserva de forma conjunta, alberga hoy el mayor remanente que queda en Paraguay del Bosque Atlántico del Alto Paraná, el cual se extiende a lo largo de 1524 kilómetros para formar un corredor de vida silvestre ininterrumpido en todo el país.
El proyecto Itaipú Preserva ha ido todavía más allá, reconstruyendo activamente lo que se había perdido. Con casi 3000 hectáreas, es la iniciativa de restauración de bosques nativos más grande de Paraguay. Se han plantado cuatro millones de árboles de unas 100 especies nativas y frutales, muchas de ellas bajo amenaza. La gran mayoría de los plantines provienen del propio vivero de ITAIPU Binacional, el más grande de su tipo en la región, que produce 1.2 millones de plantas nativas al año y abastece tanto a comunidades indígenas como a programas de educación ambiental en todo el país.
La reunión en Paraguay ampliará una red que hoy en día llega a todos los rincones del planeta. Esta semana en Itaipú, 14 nuevos lugares se sumaron a este experimento; entre ellos Montenegro y Timor Oriental, que reciben su primera reserva de biosfera, y Aruba, que se convierte en el segundo país del mundo en tener todo su territorio bajo esta designación, siguiendo los pasos de Santo Tomé y Príncipe.
Acerca de la UNESCO
Con 194 Estados Miembros, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura contribuye a la paz y la seguridad liderando la cooperación multilateral en materia de educación, ciencia, cultura, comunicación e información. Con sede en París, la UNESCO tiene oficinas en 54 países y emplea a más de 2300 personas. La UNESCO supervisa más de 2000 sitios del Patrimonio Mundial, Reservas de Biosfera y Geoparques Mundiales, redes de Ciudades Creativas, Educativas, Inclusivas y Sostenibles y más de 13 000 escuelas asociadas, cátedras universitarias e instituciones de formación e investigación con una red mundial de 200 Comisiones Nacionales. Su Director General es Khaled El-Enany.
«Puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz» – Constitución de la UNESCO, 1945.






