Lo venimos advirtiendo desde hace años, el gobierno social comunista de España es inoperante, ineficaz, sectario y no está capacitado en ningún ámbito, y menos en cultura, ya que no les importa en absoluto y, un ejemplo claro, es su poco interés por los nuevos nombramientos por parte de la UNESCO
Por Juan Ignacio Vecino, director/editor de la revista digital www.patrimonioactual.com. Miembro del Consejo Internacional de la Danza de la UNESCO (CID-UNESCO).
Desde la revista digital patrimonioactual.com, este pseudomedio que diría el gobierno de España, sabemos que cualquier país que se precie procura que su patrimonio cultural, natural e inmaterial sea conocido y reconocido en todo el mundo, pero para ello, los distintos gobiernos tienen que nombrar ministros de Cultura, y embajadores permanentes ante la Organización a personas comprometidas, formadas, documentadas y beneficiando al país al que representan. No es el caso de España, que cada vez pierde más puestos en el ranking de nombramientos y, un ejemplo, es que en patrimonio cultural de la humanidad hemos pasado de ser los segundos del mundo, a estar actualmente en el quinto puesto, y si seguimos así, terminaremos con nuestro patrimonio totalmente defenestrado.
España cuenta con un patrimonio cultural inmaterial inmejorable en el mundo como es la Zarzuela género lírico y su Teatro, y no es capaz de sacar de los cajones todos los documentos y estudios realizados por los expertos que lo acreditan. Sigo pensando que estos ineptos se creen que la zarzuela es de la época franquista. Ahora entienden por qué digo que son unos inútiles y mamarrachos todos estos dirigentes políticos.
El Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO celebrará su vigésima reunión ordinaria del 8 al 13 de diciembre de 2025 en Nueva Delhi (India).
El Comité examinará las candidaturas de 68 elementos presentadas por 78 Estados para su inclusión en las Listas de la Convención, y como comentaba, España ni está, ni se la espera, con candidaturas.
Acerca del patrimonio cultural inmaterial
El patrimonio cultural inmaterial incluye tradiciones orales, artes escénicas, prácticas sociales, rituales, festividades, conocimientos y habilidades que comunidades, grupos e individuos reconocen como parte de su identidad cultural.
A diferencia de los objetos y monumentos, es una forma de patrimonio «vivo» transmitido de generación en generación y cuya evolución está ligada a las de las comunidades. Este patrimonio refuerza el sentido de pertenencia, estimula la creatividad y promueve el diálogo entre culturas.
A través de su reconocimiento en las listas de la UNESCO, se pone de relieve la diversidad de tradiciones y se alienta a los países y comunidades a tomar medidas para su salvaguarda y continuidad.
Reunión de diciembre de 2025
En su vigésima reunión, el Comité examinará 68 candidaturas (algunas de ellas multinacionales) de 78 países de todo el mundo para su inscripción en las Listas de Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO.
Acerca de las listas de la Convención
En el marco de la Convención de 2003 para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, la UNESCO sigue aportando elementos a tres listas internacionales para destacar y promover la diversidad del patrimonio vivo en todo el mundo y, sobre todo, para reflejar los esfuerzos por salvaguardarlo.
Hasta la fecha se han incluido 788 elementos practicados en 150 países.
- La Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad reconoce y promueve la diversidad de prácticas y conocimientos culturales de las comunidades.
- El Comité examinará 54 candidaturas de inclusión en esta lista (incluidas 6 solicitudes de ampliación para elementos previamente inscritos con el fin de incluir otros países u otras comunidades dentro del mismo país).
- La Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial que requiere medidas urgentes de salvaguardia identifica elementos del patrimonio vivo cuya continuidad está amenazada y permite a los Estados partes en la Convención movilizar la cooperación y la asistencia internacionales necesarias para la elaboración de medidas de salvaguardia.
- El Comité examinará 11 candidaturas para su inclusión en esta lista.
- El Registro de Buenas Prácticas de Salvaguardia valora los programas, proyectos y actividades que mejor reflejan los principios y objetivos de la Convención.
- El Comité examinará una propuesta para su inclusión en el Registro.
En reconocimiento de los efectos positivos de las medidas de salvaguardia adoptadas para los elementos ya inscritos, el Comité examinará también dos solicitudes de transferencia de la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial que requiere medidas urgentes de salvaguardia a la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad: «Al Sadu», tejido tradicional (Emiratos Árabes Unidos) y el Yimakan, arte narrativo de los hezhen (China).
La reunión de este año incluye nueve candidaturas multinacionales y siete países aspiran a su primera inscripción: Barbados, Comoras, El Salvador, Gabón, Libia, Santo Tomé y Príncipe y Chad.
El patrimonio cultural inmaterial es
Nuestra comprensión del «patrimonio cultural» ha cambiado considerablemente en las últimas décadas, en parte gracias a los instrumentos desarrollados por la UNESCO. El patrimonio cultural no se limita a monumentos y colecciones de objetos, sino que también incluye tradiciones o expresiones vivas heredadas de nuestros antepasados y transmitidas a nuestros descendientes, como…tradiciones orales, las artes escénicas, las prácticas sociales, rituales y eventos festivos, los conocimientos y prácticas relativos a la naturaleza y el universo el conocimientos y saber hacer necesarios para las artesanías tradicionales.
Si bien es frágil, el patrimonio cultural inmaterial es un factor importante para mantener la diversidad cultural frente a la creciente globalización. Comprender el patrimonio cultural inmaterial de las diferentes comunidades resulta útil para el diálogo intercultural y fomenta el respeto por otras formas de vida.
La importancia del patrimonio cultural inmaterial radica no tanto en la expresión cultural en sí misma, sino en la riqueza de conocimientos y habilidades que transmite de generación en generación. Esta transmisión de conocimientos tiene un valor social y económico significativo tanto para los grupos minoritarios como para los mayoritarios dentro de un Estado, y es igualmente importante para los países en desarrollo y los desarrollados.
- Tradicional, contemporáneo y vivo al mismo tiempo : el patrimonio cultural inmaterial incluye no solo las tradiciones heredadas del pasado, sino también las prácticas rurales y urbanas contemporáneas específicas de diversos grupos culturales.
- Inclusivo: Las expresiones de nuestro patrimonio cultural inmaterial pueden ser similares a las practicadas por otros. Ya sea que se originen en el pueblo vecino, en una ciudad al otro lado del mundo, o que hayan sido adaptadas por personas que migraron y se asentaron en otra región, todas forman parte del patrimonio cultural inmaterial, puesto que se han transmitido de generación en generación, han evolucionado en respuesta a su entorno y contribuyen a un sentido de identidad y continuidad, vinculando nuestro pasado con, y a través del presente, nuestro futuro. El patrimonio cultural inmaterial no plantea la cuestión de si ciertas prácticas son específicas o no específicas de una cultura. Contribuye a la cohesión social, fomentando un sentido de identidad y responsabilidad que ayuda a las personas a sentirse parte de una o más comunidades y de la sociedad en general.
- Representativo: El patrimonio cultural inmaterial no solo se valora como un bien cultural, con fines comparativos, por su exclusividad o valor excepcional. Se desarrolla a partir de sus raíces en las comunidades y depende de quienes transmiten sus conocimientos sobre tradiciones, habilidades y costumbres al resto de la comunidad, de generación en generación, o a otras comunidades.
- De base comunitaria: El patrimonio cultural inmaterial solo puede ser patrimonio cuando es reconocido como tal por las comunidades, grupos e individuos que lo crean, mantienen y transmiten; sin su participación, nadie puede decidir por ellos si una expresión o práctica determinada forma parte de su patrimonio.






