A medida que se desarrolla la crisis en el Líbano, la UNESCO trabaja con las autoridades nacionales y sus socios para ayudar a mantener la educación, salvaguardar el patrimonio cultural y fortalecer el acceso a información fiable, sistemas que siguen siendo esenciales para las comunidades de todo el país
El impacto es generalizado. Las escuelas han sufrido daños o han sido destruidas, lo que ha obligado a unos 500.000 niños a abandonar las aulas, mientras que más de un millón de estudiantes de todos los niveles educativos han visto interrumpidos sus estudios. Diecisiete escuelas han sido destruidas y más de 100 han resultado dañadas.
El patrimonio cultural también se encuentra amenazado. Se han confirmado daños en sitios clave, como Tiro, Patrimonio de la Humanidad, el Castillo de Beaufort y la Ciudadela de Chama, todos ellos bajo protección reforzada, mientras que se han reportado huelgas cerca de otros lugares protegidos.
Al mismo tiempo, las instituciones culturales y las actividades creativas —fundamentales para la identidad y el sustento de las personas— se enfrentan a graves trastornos.
La crisis también está afectando la forma en que las personas acceden a la información. Seis periodistas han sido asesinados y más de 65 desplazados, mientras que las instituciones de medios han sufrido daños y pérdida de equipos. La desinformación y el discurso de odio están en aumento, a medida que el acceso a información confiable se vuelve más difícil.
Lazare Eloundou Assomo, Subdirector General de Cultura,dijo en el evento convocado por la UNESCO con los Estados Miembros el 8 de junio para compartir información sobre la situación en el país. “Las crisis no solo destruyen edificios, sino que también fracturan mentes, silencian voces y borran identidades. En Líbano, garantizar la educación de un niño, apoyar a un cineasta o proteger a un periodista no es secundario a la ayuda humanitaria; es lo que impide que una emergencia temporal se convierta en un colapso permanente”.
Trabajar con las autoridades nacionales y los socios locales en respuesta
En respuesta, las autoridades nacionales están liderando los esfuerzos en todos los sectores, con la UNESCO y sus socios trabajando junto a ellas para mantener los sistemas esenciales y apoyar la recuperación.
En educación, los esfuerzos se centran en garantizar la continuidad del aprendizaje al tiempo que se fortalece el sistema.
La UNESCO, junto con el Ministerio de Educación y Educación Superior del Líbano:
- Brindó apoyo psicosocial a más de 10.000 estudiantes.
- Se brindaron apoyos a 32 escuelas públicas en las zonas afectadas.
- Aprendizaje facilitado a través de soluciones digitales y actividades de cohesión social.
- Capacitó a más de 4.000 docentes en enfoques sensibles a las crisis.
- Se brindó apoyo a 100 líderes escolares mediante marcos de liderazgo sensibles a las crisis.
- contribuyó a una respuesta nacional dirigida a más de 1,6 millones de estudiantes.
- Permitió que más de 20.000 estudiantes se beneficiaran de cuatro aulas de aprendizaje digital equipadas en la Universidad Libanesa.
- Se brindó apoyo académico intensivo para el grado 12 a través de cuatro centros, fortaleciendo la preparación para los exámenes y proporcionando apoyo de aprendizaje específico.
La protección de la cultura también es una prioridad. En todo el Líbano, la UNESCO, el Ministerio de Cultura y la Dirección General de Antigüedades:
- Se colocaron 73 sitios culturales bajo protección reforzada.
- Se implementaron medidas de emergencia para asegurar y reubicar los artefactos.
- Se brindó apoyo a profesionales de la cultura y a las industrias creativas, incluidas sieteiniciativas en Tiro y Baalbek.
- Impartió formación para el desarrollo de capacidades a profesionales del patrimonio cultural.
Los esfuerzos se extienden también al entorno informativo. En colaboración con el Ministerio de Información y socios nacionales, la UNESCO:
- Llegaron a más de 1,3 millones de usuarios a través de campañas de concientización para combatir la desinformación.
- Se distribuyeron 4.050 kits de aprendizaje creativo a niños desplazados en todo el país.
- Se capacitó a 275 jóvenes y representantes de ONG en el sur del Líbano a través de programas de alfabetización mediática e informacional (MIL, por sus siglas en inglés).
- Se reforzaron las capacidades de verificación de datos, lo que permite realizar 20 verificaciones en 40 días.
- Brindó apoyo psicosocial y operativo a 18 periodistas.
A medida que las necesidades siguen aumentando, el compromiso sostenido sigue siendo esencial. La UNESCO está preparada para ampliar aún más su respuesta, apoyando la recuperación y la resiliencia en todo el Líbano.






