El proyecto se desarrolla en cooperación con comunidades indígenas de Costa Rica, Honduras y Panamá, con el apoyo de la Cooperación Española y la Unión Europea
En el corazón de Centroamérica, un proyecto regional está sentando las bases para una gestión más inclusiva y resiliente de tres emblemáticas Reservas de Biosfera, integrando el conocimiento tradicional de los pueblos indígenas con enfoques modernos de conservación y adaptación climática.
El proyecto “Conocimiento Indígena, Soluciones basadas en la Naturaleza y Reservas de Biosfera en Centroamérica (2024-2026)” se desarrolla en cooperación con comunidades indígenas y gobiernos de Costa Rica, Honduras y Panamá, con el apoyo de la Cooperación Española y la Unión Europea.
Las intervenciones se centran en un esfuerzo colaborativo para fortalecer la gobernanza y la resiliencia climática en tres emblemáticas Reservas de Biosfera: Agua y Paz en Costa Rica, Río Plátano en Honduras y La Amistad en Panamá, estas dos últimas además declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Estos territorios son considerados ideales para promover un desarrollo en armonía con la naturaleza, respetando la cosmovisión, cultura e idioma de quienes los habitan.
El proyecto se guía por principios fundamentales como el Consentimiento Libre, Previo e Informado, un enfoque basado en derechos, la equidad participativa y el diálogo intercultural.
Una de sus innovaciones es la creación de mesas de ciencia y conocimiento indígena, espacios de coproducción donde el saber tradicional y el conocimiento científico se encuentran en igualdad de condiciones.
El objetivo central es claro: integrar de manera efectiva los conocimientos indígenas sobre las Soluciones basadas en la Naturaleza en la planificación y gestión de las reservas. Esto implica no solo documentar y validar estos saberes con metodologías culturalmente adaptadas, sino también fortalecer las economías locales con un enfoque de resiliencia climática y diseñar estrategias de incidencia política a nivel nacional y regional.
Se trata de construir una gobernanza más inclusiva que reconozca a las Reservas de Biosfera como territorios de excelencia para un desarrollo en armonía con la naturaleza.
Esta ambiciosa tarea cuenta con una red sólida de alianzas, que incluye a los comités locales de las reservas, los ministerios de ambiente, el Consejo Indígena Centroamericano (CICA), la Universidad para la Cooperación Internacional (UCI) y, por supuesto, la UNESCO.
La urgencia de la acción es palpable, pues estos ecosistemas enfrentan presiones constantes por el uso insostenible de los recursos y la vulnerabilidad climática. Frente a esto, el proyecto surge como un camino esperanzador, demostrando que la inclusión del conocimiento indígena es fundamental para proteger nuestro patrimonio natural y cultural común, y para construir un futuro más justo y sostenible para todos y todas.
La iniciativa refleja el compromiso de UNESCO con la protección del patrimonio natural y cultural, reconociendo que el conocimiento indígena es un pilar indispensable para la conservación biocultural, la justicia climática y la construcción de paz con la naturaleza en la región.
Acerca de la UNESCO
Con 194 Estados Miembros, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura contribuye a la paz y la seguridad liderando la cooperación multilateral en materia de educación, ciencia, cultura, comunicación e información. Con sede en París, la UNESCO tiene oficinas en 54 países y emplea a más de 2300 personas. La UNESCO supervisa más de 2000 sitios del Patrimonio Mundial, Reservas de Biosfera y Geoparques Mundiales, redes de Ciudades Creativas, Educativas, Inclusivas y Sostenibles y más de 13 000 escuelas asociadas, cátedras universitarias e instituciones de formación e investigación con una red mundial de 200 Comisiones Nacionales. Su Director General es Khaled El-Enany.
«Puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz» – Constitución de la UNESCO, 1945.






