Con el apoyo del Fondo de Emergencia para el Patrimonio de la UNESCO se realizó una evaluación y documentación de los daños en sitios patrimoniales de Santiago de Cuba y Guantánamo tras el paso del huracán Melissa en octubre de 2025
Entre el 28 de noviembre y el 5 de diciembre, la misión recorrió lugares emblemáticos, dialogó con comunidades y autoridades y acordó medidas iniciales para una recuperación sostenible centrada en las personas.
La madrugada del 29 de octubre de 2025, Melissa tocó tierra en la provincia Santiago de Cuba, como huracán de categoría 3. En pocas horas se registraron inundaciones, deslizamientos, caída de puentes y daños en la infraestructura que aislaron comunidades, con acumulados de lluvia cercanos a récords y afectaciones severas en las comunicaciones. La evacuación preventiva de 735.000 personas redujo el riesgo humano mientras se avanzaba en la cuantificación de daños.
En el oriente de Cuba, la zona más afectada, conviven la riqueza ambiental y cultural con la vida cotidiana. Se encuentran sitios del Patrimonio Mundial como el Castillo de San Pedro de la Roca, el Parque Nacional Desembarco del Granma, el Paisaje Arqueológico de las Primeras Plantaciones Cafetaleras del Sudeste de Cuba y el Parque Nacional Alejandro de Humboldt, así como las reservas de biosfera de Baconao y Cuchillas del Toa.
También perviven expresiones de patrimonio vivo como la Tumba Francesa y los conocimientos y prácticas tradicionales para la fabricación y el consumo de pan de yuca, reconocidos por la UNESCO.
Anne Lemaistre Directora de la Oficina Regional de la UNESCO en La Habana, dijo: “El patrimonio no está aislado de la vida de las personas. Cuando un huracán golpea, también afecta la memoria, la identidad y los medios de vida. Nuestro compromiso es acompañar al Paisaje Cafetalero y a sus comunidades con asistencia técnica, cooperación y capacitación para una recuperación sostenible”.
La misión de especialistas de la UNESCO visitó sitios del Paisaje Arqueológico de las Primeras Plantaciones Cafetaleras del Sudeste de Cuba, el Santuario Nacional de El Cobre y la sede de la Tumba Francesa La Caridad de Oriente, validando hallazgos con las comunidades.
En La Isabelica, ubicada en la Gran Piedra, en el Parque Baconao y dentro de la Reserva de Biosfera, se registraron daños en las cubiertas y en el entorno inmediato, que incluye el poblado, los servicios y las áreas ajardinadas. Ese conjunto requiere estabilización y medidas de protección preventiva para garantizar visitas seguras y preservar sus valores arquitectónicos y sociales. En La Fraternidad, el equipo verificó daños en las cubiertas del edificio principal y de los anexos destinados a cocina y enfermería, mientras la comunidad reportó deslizamientos, inundaciones y afectaciones en viviendas.
Yaumara LópezCoordinadora del proyecto Los Caminos del Café de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba, comentó: “Un arroyo quedó obstruido por árboles y desechos tras la última crecida; si no se libera, puede desbordarse y dañar las estructuras del sitio”.
Para el Paisaje Cafetalero, la respuesta inicial contempla materiales para mejorar los accesos, señalización de riesgos y la instalación de paneles solares que fortalezcan la autonomía energética. Mantener su condición de “museo vivo del café” —con demostraciones, aprendizaje y economía local— depende tanto de la integridad material como del funcionamiento cotidiano de su entorno.
El patrimonio cultural vive con su comunidad. Escuelas, viviendas y pequeñas bodegas sostienen la experiencia de visita y los medios de vida. “Cuando se afecta un sitio, se resiente la economía y la vida cultural de su entorno”, subrayó Omar López, director de la Oficina del Conservador de Santiago de Cuba. En los alrededores de La Isabelica, la emprendedora Julia Rocaldó perdió el techo del espacio donde prepara el café en manga que buscan los visitantes.
Julia RocaldóEmprendedora de Santiago de Cuba, apuntó: “Vivimos del café; con el techo dañado y los accesos afectados, bajaron las ventas.”
Estos testimonios orientan decisiones de señalización, pequeñas infraestructuras y rutas de visita para retomar las actividades de manera segura.
En el Santuario Nacional de El Cobre, emblema cultural y espiritual del pueblo cubano e incluido en la Lista Indicativa para Patrimonio Mundial, los vientos dañaron los vitrales.
Zoe Sosa BorjaEspecialista de la Oficina del Conservador de la ciudad de Santiago de Cuba, señaló: “De los 30 vitrales que embellecen la Basílica Menor —más de la mitad son originales—, 8 han sufrido daños parciales y 6 han quedado completamente destruidos. Estamos realizando un trabajo arduo para rescatar lo posible y conservar su valor patrimonial”.
La sede de la Tumba Francesa La Caridad de Oriente, tradición música‑danzaria reconocida por la UNESCO como patrimonio inmaterial, también sufrió afectaciones. Las goteras y la humedad condicionan ensayos y transmisión.
Andrea Quiala Directora de la Tumba Francesa La Caridad de Oriente, expresó: “Para que hubiera son, primero tuvo que haber tumba francesa”.
Proteger el inmueble y su contenido salvaguarda una práctica que mezcla raíces afrohaitianas con bailes de salón de tradición francesa, pilar de identidad en Oriente.
La UNESCO avanza en acciones inmediatas en el oriente del país: adquisición de materiales para despejar y señalizar accesos, instalación de soluciones solares en sitios priorizados y formación de equipos locales en documentación de emergencia y gestión del riesgo.
Estas medidas enlazan la urgencia con una recuperación sostenible, integrando el patrimonio y su entorno en los planes locales y nacionales de reducción de riesgo de desastres y en la planificación cultural. La recuperación del patrimonio en el oriente de Cuba —material y vivo— se construye con las comunidades. Con el respaldo del Fondo de Emergencia para el Patrimonio (HEF) y de las autoridades locales, la UNESCO acompaña acciones concretas para que la memoria, los medios de vida y los valores culturales de estos sitios se mantengan presentes en la vida cotidiana.
Con el apoyo del Fondo de Emergencia para el Patrimonio de la UNESCO (HEF)
La UNESCO agradece a los donantes de este Fondo: el Principado de Andorra, Canadá, la República Eslovaca, la República de Estonia, la República Francesa, la República de Lituania, el Gran Ducado de Luxemburgo, el Principado de Mónaco, el Reino de Noruega, el Reino de los Países Bajos, la República de Polonia, el Fondo de Qatar para el Desarrollo, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, la República de Serbia y ANA Holdings INC.
Acerca de la UNESCO
Con 194 Estados Miembros, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura contribuye a la paz y la seguridad liderando la cooperación multilateral en materia de educación, ciencia, cultura, comunicación e información. Con sede en París, la UNESCO tiene oficinas en 54 países y emplea a más de 2300 personas. La UNESCO supervisa más de 2000 sitios del Patrimonio Mundial, Reservas de Biosfera y Geoparques Mundiales, redes de Ciudades Creativas, Educativas, Inclusivas y Sostenibles y más de 13 000 escuelas asociadas, cátedras universitarias e instituciones de formación e investigación con una red mundial de 200 Comisiones Nacionales. Su Director General es Khaled El-Enany.
«Puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz» – Constitución de la UNESCO, 1945.






