La UNESCO reunió a dos de las comunidades de cazadores-recolectores que quedan en África para probar la aplicación CyberTracker, la cual combina el conocimiento indígena con la tecnología digital. Las lenguas, culturas y conocimientos indígenas se celebran en todo el mundo el 9 de agosto, Día Internacional de los Pueblos Indígenas
«Tenemos una conexión con la comunidad hadzabe porque ellos son cazadores-recolectores, igual que nosotros».
En mayo de 2025, ǀUi David, un rastreador de la comunidad Juǀ’hoansi San de Namibia, participó en un intercambio único organizado por el Programa de Sistemas de Conocimiento Locales e Indígenas (LINKS, por sus siglas en inglés) de la UNESCO.
Junto con miembros de la comunidad Hadzabe de Tanzania, participó en la formación sobre CyberTracker, una aplicación basada en iconos que permite a los usuarios registrar huellas de animales, señales y datos ecológicos, mezclando el conocimiento indígena con la tecnología digital.
Rastreando a la antigua usanza con nuevas herramientas
Las comunidades Juǀ’hoansi San y Hadzabe comparten un vínculo profundo.
Ambas han desarrollado un vasto conocimiento sobre la vida silvestre, las huellas y las señales, que han utilizado durante milenios para recolectar alimentos y evitar depredadores. Hablan lenguas que conservan antiguos sonidos de chasquidos, lo que podría indicar una conexión que se remonta a decenas de miles de años.
Durante cuatro días, miembros de estas comunidades se reunieron en Tanzania para intercambiar historias, técnicas y conocimientos sobre la forma de interpretar la tierra y preservar la identidad cultural, utilizando la herramienta CyberTracker.
Esta aplicación, creada en Sudáfrica, está pensada para que personas con poca o ninguna educación formal, pero ricas en conocimientos orales, recojan datos georreferenciados sobre la naturaleza.
Dam Debe, formador de NamibiA, dijo: “CyberTracker es una aplicación destinada principalmente a personas que no saben leer ni escribir. Se ha desarrollado de un modo más sencillo para que los mayores o los jóvenes, es decir, cualquiera, pueda hacer uso de ella. Es como recopilar datos. Vas al monte, recoges todas las huellas de los animales y los datos en tu dispositivo. Y luego compartes la información con otras personas”.
Los datos recogidos por rastreadores expertos pueden ser valiosos para proteger especies amenazadas, vigilar cambios medioambientales, analizar tendencias y prevenir la caza furtiva y el tráfico de especies silvestres.
Transmitir el conocimiento indígena a la próxima generación
La formación en CyberTracker no trata solo de tecnología. También se trata de recuperar la confianza en la identidad indígena. En algunos asentamientos, la lengua hadza está en riesgo de desaparecer, ya que las generaciones más jóvenes adoptan lenguas dominantes. Por ello, durante la formación, se alentó a los mayores a a compartir su lengua, tradiciones y valores con los jóvenes, asegurando la preservación de estos intercambios a través de registros digitales.
Jackline Ossman, miembro de la comunidad Hadzabe, comentó: “Es gracias a que hemos preservado nuestra cultura que se nos identifica como la comunidad hadzabe. Queremos transmitir nuestra cultura y forma de vida a la próxima generación”.
Esta sesión fue la primera de tres formaciones, quedando previstas las siguientes para finales de 2025 y 2026. Al finalizar la formación, los rastreadores serán evaluados sobre sus competencias y recibirán certificados internacionales de aptitud. En el sur de África, esto ha ayudado a que miembros de la comunidad Juǀ’hoansi San accedan a mejores empleos y salarios.
El proceso de evaluación se basa en el conocimiento indígena, aplicado por los propios pueblos indígenas, y podrá ser llevado a cabo por los hadzabe una vez dominen la metodología. Si el modelo resulta exitoso, podría ampliarse a otras comunidades indígenas.
Ruben Mathayo, miembro de la comunidad Hadzabe, apuntó: “Tenemos que asegurarnos de que la próxima generación herede nuestras tradiciones a través de los mayores. Nuestros hijos no deben olvidar quiénes son: su tierra, su lengua y sus tradiciones”.
Abogar por el conocimiento indígena
El conocimiento indígena, como el que se recoge mediante la herramienta CyberTracker, es un recurso esencial para hacer frente a los desafíos emergentes, como la crisis climática y el colapso de la biodiversidad.
Favorecer el intercambio entre portadores de saberes indígenas, científicos y responsables políticos es el objetivo del programa intersectorial LINKS de la UNESCO, creado en 2002. Sus esfuerzos cobran nuevo impulso con el marco del Decenio Internacional de las Lenguas Indígenas (2022-2032).
Para la UNESCO, los pueblos indígenas son actores clave del cambio, guardianes de los recursos naturales y portadores de saberes, competencias y cosmovisiones únicas, celebradas a nivel mundial cada 9 de agosto en el Día Internacional de los Pueblos Indígenas.
AUDREY AZOULAY COMENTÓ RESPECTO A LA POLÍTICA DE LA UNESCO DE COLABORACIÓN CON LOS PUEBLOS INDÍGENAS
Los pueblos indígenas son manifestaciones vivientes de la diversidad cultural, depositarios de miles de lenguas sin igual y aliados esenciales para la creación de sociedades del conocimiento y el logro de los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Como tales, sus sociedades, que figuran entre las más vulnerables del mundo, ocupan un lugar central en las preocupaciones a las que responde el mandato de la UNESCO,
Por lo tanto, era urgente para nuestra Organización plasmar una contribución propia a lo que constituye uno de los mayores desafíos de nuestros tiempos. La “Política de la UNESCO de colaboración con los pueblos indígenas” cumple dicho propósito. A través de esta Política, la UNESCO rearma su compromiso de implementar la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas. Me complace que esta publicación ponga a disposición del público en general la Política de la UNESCO.
Marginados desde el punto de vista económico, social y político, los pueblos indígenas muchas veces se encuentran también relegados al margen de nuestra propia consciencia. Ya sea debido a racismo explícito o a prejuicios inconscientes que asocian a los pueblos indígenas con el pasado y no con el presente, persisten las representaciones inadecuadas sobre estos pueblos.
Los pueblos indígenas no constituyen las “raíces” de la humanidad, sino que son parte de su núcleo estructural, como todos nuestros contemporáneos. La larga historia de sus representaciones sociales y prácticas culturales no debe ser invocada para negar su derecho a un presente justo y sostenible. Como personas de este siglo, los pueblos indígenas no deben ser connados a menores condiciones humanas. La UNESCO está plenamente comprometida a trabajar por esta obra de justicia.
Acerca de la UNESCO
Con 194 Estados Miembros, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura contribuye a la paz y la seguridad liderando la cooperación multilateral en materia de educación, ciencia, cultura, comunicación e información. La UNESCO supervisa una red de más de 2000 sitios del Patrimonio Mundial, Reservas de Biosfera y Geoparques Mundiales, varios centenares de Ciudades Creativas, Educativas, Inclusivas y Sostenibles, y más de 13 000 escuelas asociadas, cátedras universitarias e instituciones de formación e investigación con una red mundial de 200 Comisiones nacionales. Con sede en París, la UNESCO tiene oficinas en 54 países y emplea a más de 2300 personas. Su Directora General es Audrey Azoulay.
«Puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz» – Constitución de la UNESCO, 1945.






