La Fortaleza de Santa Teresa y el buque escuela Capitán Miranda ya lucen el distintivo emblema del Escudo Azul de la Convención de La Haya de 1954. La iniciativa abre una nueva etapa de cooperación entre la UNESCO, el Ministerio de Defensa Nacional y el Ministerio de Educación y Cultura
Uruguay ha marcado, por primera vez, dos bienes culturales con el emblema del Escudo Azul, el signo que identifica los bienes culturales protegidos por la Convención de La Haya de 1954 para la Protección de los Bienes Culturales en caso de Conflicto Armado.
El primero fue instalado el 29 de setiembre de 2026 en la Fortaleza de Santa Teresa, en Rocha, y el segundo el 1 de octubre a bordo del histórico buque escuela Capitán Miranda, en el Puerto de Montevideo.
Los eventos fueron organizados por el Ministerio de Defensa Nacional (MDN), el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) y la Oficina Regional de la UNESCO en Montevideo.
En Santa Teresa participaron la ministra de Defensa Nacional, Sandra Lazo; la subsecretaria del MEC, Gabriela Verde; el comandante en jefe del Ejército, Mario Rafael Stevenazzi; y el director de la Oficina Regional de la UNESCO en Montevideo, Ernesto Fernández Polcuch.
Durante la jornada, Agustín Abella, de la Oficina de la UNESCO en Montevideo, presentó la Convención de La Haya de 1954, sus dos Protocolos de 1954 y 1999 y las oportunidades de cooperación que se abren para un país una vez que ratifica estos instrumentos.
¿Qué es el emblema del Escudo Azul?
La Convención de La Haya de 1954 es el primer tratado internacional de alcance mundial dedicado exclusivamente a la protección del patrimonio cultural en caso de conflicto armado y también la primera convención en materia de cultura adoptada bajo los auspicios de la UNESCO.
Surgió tras la destrucción masiva de bienes culturales durante la Segunda Guerra Mundial. En la actualidad, más de 130 Estados son Parte.
El Escudo Azul es su emblema distintivo: señala los bienes culturales para que todos los actores puedan reconocerlos y respetarlos con eficacia.
En el ámbito cultural, cumple un papel comparable al de la Cruz Roja, la Media Luna Roja y el Cristal Rojo en el ámbito humanitario.
Su colocación implica una obligación internacional de respeto y salvaguardia, tanto en tiempos de paz como en situaciones de conflicto armado.
Más allá de señalizar los sitios, la Convención exige adoptar en tiempos de paz otras medidas preparatorias de salvaguardia, como la planificación de emergencias y la capacitación de las fuerzas armadas.
Dos sitios, dos historias
Fortaleza de Santa Teresa (Rocha).
Su primera piedra fue colocada el 6 de octubre de 1762 y el coronel portugués Osorio la bautizó Santa Teresa. Un año después, en abril de 1763, el general español Pedro de Cevallos ya la había tomado. El Tratado de San Ildefonso (1777) confirmó la posesión española y el tratado de 1852 dejó este fuerte, junto con el de San Miguel, dentro del territorio uruguayo.
Declarada Monumento Histórico Nacional el 26 de diciembre de 1927, inició su restauración al año siguiente y hoy sigue viva como museo de sitio histórico-militar.
El Parque Nacional de Santa Teresa, impulsado por Horacio Arredondo, fue concebido como un marco verde para la fortaleza.
En 2024, el MEC declaró también al parque Monumento Histórico Nacional, en reconocimiento de su patrimonio cultural, arquitectónico, arqueológico, paisajístico y artístico.
Custodiados por el Ejército Nacional, estos muros de piedra siguen en pie como testigos de la historia fronteriza de Uruguay.
Buque escuela Capitán Miranda (Montevideo).
Construido en los astilleros de Cádiz, España, y botado el 27 de julio de 1930, el Capitán Miranda lleva el nombre de Francisco Prudencio Miranda (1868–1925), oficial naval y geógrafo marino uruguayo.
Comenzó su vida como buque hidrográfico, relevando las costas y aguas de Uruguay hasta 1976. Luego renació como goleta de tres palos y, desde 1978, sirve como buque escuela de la Armada. Fue el primer buque uruguayo en dar la vuelta al mundo.
Con Montevideo como puerto base, cruza océanos y recala en puertos de todo el mundo como “embajador del mar” de Uruguay.
Hoy sus cubiertas son una escuela para las nuevas generaciones de marinos.
Que el primer emblema se encuentre en una fortaleza custodiada por el Ejército y el segundo en el buque insignia de la Armada para la formación de sus cadetes refleja el papel de las fuerzas armadas como aliadas naturales en la protección del patrimonio.
El apoyo de la UNESCO en la región
La Oficina de la UNESCO en Montevideo apoya a los países en la implementación de la Convención mediante asistencia técnica, capacitación y sensibilización.
En 2025 se realizó en Buenos Aires un taller regional cívico-militar sobre protección del patrimonio cultural, con la participación de personal militar y de cultura de los países del Cono Sur.
Paraguay es un antecedente cercano: con apoyo internacional, ha señalizado 19 sitios con el emblema distintivo del Escudo Azul y ha creado una Unidad Militar Especializada para la protección del patrimonio.
La Convención también pone a disposición asistencia internacional para capacitación, sensibilización y expedientes de protección reforzada, oportunidades que Uruguay puede aprovechar.
Una nueva etapa de trabajo conjunto
Los dos eventos marcan el comienzo de una nueva etapa de trabajo conjunto.
La UNESCO, el Ministerio de Defensa Nacional y el Ministerio de Educación y Cultura prevén firmar una carta de cooperación que enmarcará las próximas acciones.
Estas incluyen un programa de actividades conjuntas de formación en 2027 y un curso de capacitación para las fuerzas armadas sobre protección del patrimonio cultural y convenciones de la UNESCO, con un módulo destinado a los efectivos uruguayos desplegados en misiones de paz.
De este modo, el compromiso expresado hoy con la señalización de dos sitios se traducirá también en capacidades concretas dentro de las instituciones.
La UNESCO reconoció al Gobierno uruguayo y a las fuerzas armadas por este paso pionero y reiteró su compromiso de seguir apoyando la implementación de la Convención en el país, convencida de que proteger el patrimonio cultural es proteger la memoria y la identidad de los pueblos.
Acerca de la UNESCO
Con 194 Estados Miembros, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura contribuye a la paz y la seguridad liderando la cooperación multilateral en materia de educación, ciencia, cultura, comunicación e información. Con sede en París, la UNESCO tiene oficinas en 54 países y emplea a más de 2300 personas. La UNESCO supervisa más de 2000 sitios del Patrimonio Mundial, Reservas de Biosfera y Geoparques Mundiales, redes de Ciudades Creativas, Educativas, Inclusivas y Sostenibles y más de 13 000 escuelas asociadas, cátedras universitarias e instituciones de formación e investigación con una red mundial de 200 Comisiones Nacionales. Su Director General es Khaled El-Enany.
«Puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz» – Constitución de la UNESCO, 1945.





